Qué aporta el almacenamiento inteligente a las pymes

Las empresas de menor tamaño pueden favorecer su transición a entornos híbridos y aprovechar mejor sus recursos con la integración de modelos basados en IA.

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Es habitual que, hablando de transformación digital, se tienda a analizar casos de grandes corporaciones y compañías con facturaciones o plantillas abundantes que implantan medidas e iniciativas avanzadas de calado. Pese a su valor como referente o inspiración, estas multinacionales no son, directamente, representativas del conjunto del sector empresarial. Por eso, las pequeñas y medianas empresas deben buscar sus propias inspiraciones e infraestructuras tecnológicas para conseguir aprovechar el potencial de la digitalización… aunque no siempre parecen tener claras las vías para llegar a ese punto. Modelos como el de almacenamiento inteligente que plantea HPE puede jugar un rol clave en el proceso.

Las pymes, referencia empresarial en España…

 

Según el informe Cifras Pyme de octubre de 2019, editado por el Ministerio de Industria, Comercio y Turismo en base a los datos del gabinete de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social, el 99,8% del sector empresarial en España está compuesto por compañías de menos de 250 empleados y profesionales. De este porcentaje, las medianas empresas, de entre 50 y 249 trabajadores, son el 0,9%. Las que tienen plantillas de entre 10 y 49 personas, las consideradas pequeñas empresas, son el 5,4%. Hay un 39,7% de microempresas (entre 1 y 9 trabajadores), y el grueso del porcentaje se lo lleva la parte de autónomos, que son el 53,8%. 

Esto dibuja un escenario variado, dominado por las firmas con menos personal, en el que no es extraño que las compañías sientan que carecen de los recursos necesarios para emprender la digitalización. 

…con una perspectiva digital no del todo clara

 

El reciente Estudio sobre el estado de Digitalización de las Empresas y Administraciones Públicas españolas del Observatorio Vodafone de la Empresa aporta una visión interesante sobre esto. Por ejemplo: preguntadas sobre cómo se autoperciben en relación al estado de transformación digital, son más las que dicen estar en algún nivel del proceso que las que aún no lo han emprendido. Esto se acentúa en las pymes —que Vodafone reduce al grupo de compañías entre 10 y 99 empleados—, con un 57% que se considera en fase intermedia y un 25% en avanzada. Entre profesionales y microempresas, los porcentajes son del 53% en estado intermedio y el 15% en un nivel adelantado de desarrollo. 

Aunque se muestran conscientes sobre la necesidad de digitalizarse, puntuando entre 6,3 y 6,8 sobre 10 su preocupación sobre este proceso, para ninguno de los dos grupos la digitalización se encuentra entre sus principales preocupaciones, citando antes otras como la evolución del mercado o sector, la captación de nuevos clientes o la rentabilidad del negocio. 

Todo esto parece apuntar a una cierta desconexión sobre la trascendencia de la transformación digital o sobre lo que involucra y cómo enfrentarla, una idea que se reafirma cuando se observan las respuestas a cuáles son las mayores dificultades para su realización. Entre las distintas razones que se apuntan están el elevado coste de la implementación, el desconocimiento de la oferta en nuevas tecnologías o la ausencia de personal cualificado. En relación al primer punto, el informe indaga en el respaldo económico a las medidas tecnológicas. En líneas generales, en los últimos dos años han aumentado tanto las inversiones en digitalización como las que tienen planes específicos de transformación. Sin embargo, caen las que tienen un presupuesto específico para estas iniciativas. Esto es: sí, se invierte en transformación digital, y sí, hay más consciencia de la necesidad de abordarla desde un plan estructurado, pero esto no se traduce en partidas específicas

Se percibe una cierta dualidad en la forma de enfocar el paso a los nuevos escenarios digitales. Como si las compañías fueran conscientes de la relevancia de la digitalización y lo apoyaran económicamente, pero a la vez no se organizan ni para conocer el mercado, ni para estructurar una partida con la que enfrentar el que consideran como coste elevado o actualizar a su personal. 

Transformar la pyme a través del almacenamiento inteligente 

 

HPE enfrenta esta situación a través de una oferta enfocada directamente en pymes, en la que se tienen en cuenta las especificidades de estos grupos. Una de las propuestas de la compañía pasa por el almacenamiento inteligente, que emplea IA para “aprender y adaptarse continuamente”, explican desde la empresa, “para gestionar y servir mejor los datos”. Esta integración permite, en resumen, un mejor rendimiento en el entorno actual. 

De acuerdo al reciente informe Ericsson Mobility Report, las conexiones IoT móviles pasarán de 1.300 millones en 2019 a 5.000 millones en 2025, un periodo en el que el tráfico de datos por smartphone crecerá de los 7,2 GB al mes a los 24 GB.  En este escenario, en el que los dispositivos se multiplican, las redes de comunicación se mejoran con la llegada de estándares como 5G y WiFi 6 y, en consecuencia, el volumen de datos que se pueden captar crece exponencialmente, una infraestructura que garantice su guardado y optimice cómo y qué se puede aprovechar es un activo esencial para las compañías de menor tamaño. 

La propuesta de almacenamiento inteligente de HPE permite a las compañías acceder a modelos híbridos en los que se repartan las cargas de trabajo y desaparezcan las tradicionales divisiones que no permitían aprovechar bien los datos. Todo esto mediante la automatización de la infraestructura y los procesos de gestión, lo que contribuye a simplificar y mejorar el rendimiento, definiendo una TI que impulse el negocio, no que se limite a dar servicio. Esta oferta está planteada bajo un modelo como servicio a nivel local y cuenta con capacidad elástica de pago por consumo, que ayuda a definir un planteamiento económico más ajustado a las necesidades de cada compañía. 

La evolución tecnológica actual puede resultar abrumadora, especialmente para las firmas con menos recursos. El respaldo y asesoramiento de una empresa de proyección y liderazgo internacional como HPE puede resultar clave para evitar que naufraguen en su transformación digital.



El dato, activo clave en la estrategia empresarial

Las tecnologías asociadas al dato, como analítica o ‘big data’, ofrecen grandes posibilidades en el contexto de la transformación digital de las organizaciones, por lo que contar con los mecanismos para protegerlo y extraer sus beneficios es esencial.

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